Guerreros alados
Hace unos días llegaron al Desván dos pequeños huevos de paloma de un nido caído. Tocó poner en marcha la incubadora, controlar temperatura, esperar… y cruzar los dedos.
Y después de 6 días… ¡toc, toc!
Los dos decidieron que ya era hora de conocer el mundo.
Han nacido en la incubadora y de momento siguen adelante, calentitos, comiendo y creciendo poquito a poquito.
Bienvenidos, pequeños guerreros alados.





Comentarios